Si tienes SIBO, probablemente hayas aprendido a mirar los ingredientes de los alimentos de una forma diferente.
Una proteína en polvo puede parecer un producto muy sencillo: proteína vegetal, sabor y poco más. Sin embargo, muchas fórmulas incorporan diferentes edulcorantes, fibras, aromas y otros ingredientes que pueden hacer que algunas personas con sensibilidad digestiva no las toleren bien.
Por eso, una de las preguntas que recibimos es:
¿Puedo tomar la proteína vegetal de Fitago si tengo SIBO?
La respuesta corta es que no existe una proteína universalmente adecuada para todas las personas con SIBO, ya que la tolerancia es individual.
Pero la proteína vegetal de Fitago tiene algunas características que pueden hacerla una opción interesante para personas que buscan una fórmula sencilla y quieren evitar determinados ingredientes que pueden resultar problemáticos para su digestión.
¿Qué es el SIBO?
SIBO son las siglas de Small Intestinal Bacterial Overgrowth, es decir, sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado.
El intestino delgado contiene normalmente una cantidad relativamente pequeña de bacterias. Cuando existe un exceso de microorganismos en esta zona, determinados carbohidratos pueden ser fermentados y producir gases.
Esto puede estar relacionado con síntomas como:
- Hinchazón abdominal
- Distensión
- Gases
- Dolor o molestias abdominales
- Diarrea o estreñimiento
- Sensación de digestión pesada
La alimentación puede influir en los síntomas, aunque el tratamiento del SIBO debe abordar también sus posibles causas y no limitarse únicamente a eliminar alimentos.
¿Por qué una proteína en polvo puede sentar mal?
El problema no tiene por qué estar en la proteína.
De hecho, la proteína como macronutriente no es un FODMAP. Lo que puede marcar la diferencia es el resto de ingredientes de la fórmula.
Monash FODMAP, una de las principales referencias internacionales en investigación sobre FODMAPs, señala que las proteínas en polvo pueden contener cantidades variables de FODMAPs y recomienda revisar cuidadosamente la lista de ingredientes.
Entre los ingredientes que conviene vigilar especialmente encontramos determinados polioles, como:
- Sorbitol
- Manitol
- Maltitol
- Xilitol
- Isomalt
- Sucralosa
- Acesulfamo-k
Estos compuestos pueden absorberse de forma incompleta en el intestino y, dependiendo de la cantidad y de la sensibilidad individual, provocar síntomas gastrointestinales. Los polioles son precisamente el grupo de edulcorantes cuya relación con síntomas digestivos está mejor documentada.
También conviene prestar atención a ingredientes como inulina, raíz de achicoria, FOS (fructooligosacáridos) o GOS (galactooligosacáridos), especialmente cuando aparecen como fibras o ingredientes “prebióticos”. Estos compuestos pueden ser altamente fermentables y provocar gases o distensión en algunas personas sensibles.
¿Qué diferencia a la proteína vegetal de Fitago?
En Fitago hemos apostado por una formulación sencilla.
Nuestra proteína vegetal no contiene edulcorantes artificiales y está endulzada con Steviten Rich, basado en glucósidos de esteviol procedentes de la planta Stevia rebaudiana.
Pero hay algo todavía más importante cuando hablamos de SIBO:
No utilizamos polioles como sistema de edulcoración.
Esto significa que nuestra proteína no utiliza ingredientes como sorbitol, manitol o maltitol para conseguir su sabor dulce.
Y esto puede ser relevante para personas que son especialmente sensibles a estos compuestos.
Los polioles son uno de los grupos de FODMAPs que más frecuentemente se relacionan con molestias gastrointestinales, especialmente cuando se consumen en cantidades elevadas.
Lo que nos cuentan nuestros clientes
Una de las cosas que más nos ha llamado la atención desde que lanzamos nuestra proteína vegetal es el feedback de personas con SIBO y sensibilidad digestiva.
Algunos clientes nos cuentan que han probado diferentes proteínas y que determinadas fórmulas les producían hinchazón o molestias, mientras que la proteína vegetal de Fitago la toleran mucho mejor.
Estos testimonios son experiencias personales y no constituyen evidencia clínica. No podemos afirmar que nuestra proteína que sea tolerada por todas las personas que padecen SIBO.
Pero sí creemos que este feedback es interesante y coherente con una de nuestras principales decisiones de formulación:
hacer una proteína sencilla y evitar ingredientes que pueden resultar problemáticos para algunas personas sensibles.
¿Cómo probar una proteína si tienes SIBO?
Si tienes SIBO y estás siguiendo una dieta baja en FODMAPs o cualquier otra estrategia nutricional indicada por un profesional, lo más prudente es introducir nuevos productos de forma individual.
Puedes empezar con una cantidad pequeña y observar cómo responde tu organismo.
Si aparece hinchazón, gases, dolor o cualquier otro síntoma, no significa necesariamente que la proteína sea “mala”: puede ser la cantidad, algún ingrediente concreto, la combinación con otros alimentos o simplemente tu tolerancia individual.
Y si estás siguiendo una dieta terapéutica, especialmente durante una fase de eliminación, lo recomendable es hacerlo con la supervisión de un dietista-nutricionista especializado en salud digestiva.
En resumen
¿Es la proteína de Fitago adecuada si tienes SIBO?
Puede ser una opción interesante, pero no podemos prometer que sea adecuada para todas las personas con SIBO.
Lo que sí podemos decir es que hemos diseñado nuestra proteína vegetal teniendo en cuenta también la sencillez de la fórmula y la tolerancia digestiva.
No contiene sucralosa, acesulfamo K ni polioles como sistema de edulcoración y utiliza Steviten Rich, basado en glucósidos de esteviol, para aportar dulzor. También contamos con una opción neutra sin ningún tipo de aroma ni edulcorante.
Porque en Fitago creemos que una buena proteína no debería consistir simplemente en conseguir el mayor número posible de gramos de proteína.
También importa qué más estás tomando con ella.
Una fórmula sencilla. Ingredientes seleccionados. Y nada que no necesitemos añadir.
Importante: Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye consejo médico. El SIBO requiere una valoración individualizada. Si tienes un diagnóstico de SIBO o síntomas digestivos persistentes, consulta con un médico o dietista-nutricionista especializado antes de realizar cambios importantes en tu alimentación.